Tras semanas de intensa competencia, el 31 de Mayo de 2008, llegó a los televisores de los venezolanos la tan esperada noche, la final de American Idol, séptima temporada. Cada vez la cantidad de competidores se fue reduciendo, de veinticuatro concursantes hasta los dos finalistas, David Cook y David Archuleta.
Estos dos finalistas llevaban una trayectoria impecable. Ninguno de los dos había estado amenazado a lo largo del concurso, y sus presentaciones siempre dejaban al público atónito. Ambos recibían excelentes comentarios de los jueces, así que deducir el ganador no era tarea fácil. En la noche final, cada competidor tuvo un repertorio de tres canciones: la primera fue escogida por Clive Davis - dueño de una reconocida compañia discográfica-; la segunda por los productores del programa, y la tercera fue de la preferencia de los concursantes.

Fue una noche impresionante. El programa se realizó bajo el concepto de ring de boxeo, donde los dos concursantes representaban a los dos luchadores, que se enfrentarían en el cuadrilátero. Después de los tres rounds el reconocido miembro del jurado, Simon Cowell declaró a David Archuleta como aquél que realizó el "knockout" -término de boxeo que declara el golpe ganador-; además Randy Jackson también declaró luego de la última canción que Archuleta era el ganador del concurso. Pero ¿cómo saber qué pasará?... pues aunque los jueces den su opinión, el veredicto final corresponde a la audiencia.
Y así fue. La audiencia votó, logrando un récord de audiencia mundial. Ryan Seacrest -presentador del programa- luego de recibir el sobre con lo votos, declaró que el ganador del concurso, por un 56% en los votos era... David... COOK!!!! La audiencia aplaudió su triunfo, más los seguidores del otro David, David Archuleta, quedó completamente decepcionada; pues hay que admitir que el joven posee un talento excepcional.
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